Carta para Santa

Querido Santa:

Ya es diciembre y aunque estoy emocionado por tu llegada, este año no lo estoy tanto como el anterior. Espero no lo tomes a mal, te explicaré más adelante el por qué, pero antes que nada quiero agradecerte tooooodos los regalos que me trajiste el año pasado. Muchos ni siquiera recuerdo cuales fueron… ¡fueron tantos! De hecho, el año pasado fue muy revelador, aprendí muchas cosas con todo lo que me trajiste y creo que sería muy bueno para ti y tus ayudantes conocerlas.  Te tengo varias sugerencias para este año:

1.- No me compres regalos tan costosos. Me di cuenta que casi puedo ser tan feliz cuando me compras juguetes de menor precio. Yo pensaba que cuando tuviera juguetes caros sería más feliz, pero pronto descubrí que la felicidad me duraba casi lo mismo que con los más económicos.

2.- No me traigas demasiados juguetes. Como ya tengo muchos en casa este año he perdido un poco de ilusión por tu llegada. Además descubrí que cuando tengo muchos ya no los valoro tanto. Si tuviera menos los disfrutaría más.

3.- Te quiero pedir que si caigo en la tentación de pedirte demasiados juguetes, no me los traigas todos. Recuerda que soy niño, a veces me emociono demasiado y que  tú eres adulto y sabes mejor que yo lo que me conviene… aunque a veces no esté de acuerdo. Además, ¿qué crees?  Mis abuelos, mis tíos y mis primos siempre me traen otros juguetes tanto o más divertidos que los tuyos.  Ni contarte de mis papás…todo el año me regalan.

4.- El año pasado con tantos juguetes puse menos atención a mis padres y a pasar tiempo con ellos. Los extrañé y me dí cuenta tarde. Al fin y al cabo que mejor regalo hay que pasar tiempo con ellos. Con tantos regalos olvidé el verdadero significado de la Navidad: Amor, unión y familia.

5.- Me parece que este año no quiero tantos vídeo juegos. Aunque me entretienen mucho mi creatividad ha estado disminuyendo. Ni que decir de los que eran “pro-violencia”. Algunos días estuve un poco alterado.

6.- Este año quiero pedirte algo, pero no sé si esté a tu alcance. Quiero que mis papás jueguen conmigo más. No sólo necesito calidad de tiempo. También cantidad. ¿Si te pido menos juguetes, podrías convencer a mis papás de pasar más tiempo conmigo?